Historia de la Capellanía

Uno de los pioneros del trabajo espiritual en empresas comerciales en el Paraguay fue don Enrique Friesen. Según él, la idea nació hacia el año 1984 cuando se hizo cargo de la presidencia de RECORD ELÉCTRIC. Menciona que no sólo querían dar un sueldo a los empleados, sino también ofrecerles una ayuda espiritual en sus puestos de trabajo.

Por ese motivo se propusieron abrir un pequeño espacio semanal de reflexión espiritual antes de la labor diaria. Lo cual no fue tan cómodo, pues, según las mismas palabras de don Enrique, la primera vez fue muy difícil. En un lugar donde se trabaja con máquinas, se presentó con una Biblia, y esto fue inesperado para los empleados. De esa manera nacía lo que hoy es la Capellanía Empresarial Anabautista.

Entre los años 1988 y 1990 se unieron otras empresas para ofrecer estudios bíblicos a sus empleados y trabajar para que haya un marco de confianza entre los empresarios cristianos. Hubo reuniones entre los directores de Record Eléctric, Comagro, Chacomer y Atlantic. Y estos empresarios buscaron el respaldo moral y espiritual de sus comunidades eclesiales. Y a pesar de que algunos miembros de las iglesias no veían con claridad este proyecto, porque según don Enrique Friesen, era difícil entender la idea de predicar sin la intención de abrir iglesias.

No obstante fueron aceptados y apoyados firmemente por los pastores Werner Franz y Víctor Wall de las iglesias Mennonitas Concordia de Asunción. Las empresas nombradas y el kfk (Comité Supervisor de Asuntos Eclesiásticos) de la Iglesia Mennonita Concordia de Asunción elaboraron un documento que sirvió como base de trabajo espiritual de lo que en ese momento se denominó “Asociación de Empresarios Cristianos”, para hacer realidad la visión.

En ese grupo nació la idea de contar con una persona para llevar las enseñanzas bíblicas a las empresas. Se comunicaron con Paul Amstutz, misionero Mennonita de los EEUU para ofrecerle el desafío. Y así, el 1 de octubre del año 1991 fue el comienzo oficial del trabajo con un capellán con el 25% de su tiempo comprometido para la obra. En principio y hasta comienzo de 1996 el trabajo de Capellanía se denominó “Misión Empresarial de la Iglesia Mennonita Concordia” Más tarde lleva el nombre de “Capellanía Empresarial”. La palabra “Anabautista” fue agregada por sugerencias del Comité Asesor de Capellanía para que el proyecto tenga identidad teológica sin limitarlo al nombre Mennonita.

Hasta el año 1995 había un capellán ya de tiempo completo, y desde 1996 se suma otro capellán a tiempo parcial. Se trabajaba con alrededor de 430 funcionarios repartidos en diferentes empresas y sus sucursales. Para fines del 2001 estaban trabajando tres capellanes a tiempo completo y dos de tiempo parcial. Para fines del 2005 hubo ya un aumento considerable tanto de empresas asociadas como de capellanes. El 2006 concluye con 14 capellanes, la mayoría a tiempo completo y un total de 35 empresas asociadas, con sus diferentes sucursales en todo el país, alcanzando 2.300 funcionarios.

Actualmente la Capellanía Empresarial Anabautista cuenta con 34 Empresas asociadas con 130 sucursales, 15 capellanes a tiempo completo y 8 a tiempo parcial.

Fuente: “Un Ministerio Pastoral en Empresas Comerciales” de Rogelio Duarte Núñez